Latidos de afecto y dulzura gracias por su visita.

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domingo, 2 de agosto de 2009

Más allá el Camino de Luz ( g y final )

Pero estoy segura que no existen palabras para describir lo que existe MAS ALLA de nuestros sentidos; MAS ALLA de nuestra vida terrenal.

Pero es tan valioso, tan de privilegio estar en ese lugar, que solo porque estoy segura que aún tengo muchas cosas, de mucha importancia que realizar en este mundo; porque yo sé que no puedo ni debo irme antes.
Aparte, de que los SERES DE AMOR no nos dejan quedarnos, cuando aún no es nuestro tiempo, que si no, desde cuando…
¡yo desde cuándo, ya estuviera allá!

viernes, 31 de julio de 2009

Más allá el camino de Luz ( g )

En la habitación a oscuras, mi esposo despertó, y con los ojos aún cerrados, volteó el rostro hacia mí.
¡Y vió a doña Silveria! ¡Con los ojos cerrados!
Le habló… ¿doña Silveria?
Pero a él, no le dio miedo. Sabía que ella nos quería mucho.

Piensa… doña Silveria ya murió. ¿Por qué la veo?
Yo toco con suavidad su brazo de él, y le dije… no mi amor, soy yo.
Y entonces, ya despiertos los dos, escuchamos el ruido de platos rotos, y vemos como un destello enorme en la habitación.
Al tocar a mi esposo, sentí como si de mi cuerpo, le transmitiera una descarga eléctrica.
Yo creo que Dios, me permitió acompañarla, en ese tramo tan pequeñito, para que yo estuviera feliz, y en tranquilidad, al saber que donde fue es algo tan bello, y tan hermoso, que no existe nada igual en esta tierra .

martes, 28 de julio de 2009

Más Allá el camino de Luz ( e )

Doña Silveria me decía, sin hablar, pudiera decirse mentalmente: regrésate, porque sino te regresas ahorita, ya no te podrás regresar.
Y yo le contesté(mental) : quiero ver otro poco más allá, e imprimí más velocidad a mi recorrido.
Mi cuerpo se llenaba más y más de un sabor dulce, más dulce que el almíbar, dulce, dulce.
Y sentía, como si una sed eterna de mi alma, se saciara al recorrer ese camino.
Como si por una eternidad de tiempo, hubiera tenido hambre, y en ese momento, estuviera saciada. Y a la vez, quería más y más recorrer ese camino de luz, de felicidad, de gozo, de dicha.
No pensaba en mi hijo tan amado, a pesar de que sólo tenía 9 años de edad, en ese tiempo.
No pensaba en mi esposo tan comprensivo y cariñoso, que Dios me ha dado.
Sólo deseaba seguir llenándome más y más del gozo pleno, del recorrer con todo mí ser, ese camino de luz, de paz; de amor infinito.

Portada del libro " Pueblo Viejo"

Portada del libro " Pueblo Viejo"
Laguna de Pueblo Viejo Veracruz