Latidos de afecto y dulzura gracias por su visita.

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domingo, 2 de agosto de 2009

Más allá el Camino de Luz ( g y final )

Pero estoy segura que no existen palabras para describir lo que existe MAS ALLA de nuestros sentidos; MAS ALLA de nuestra vida terrenal.

Pero es tan valioso, tan de privilegio estar en ese lugar, que solo porque estoy segura que aún tengo muchas cosas, de mucha importancia que realizar en este mundo; porque yo sé que no puedo ni debo irme antes.
Aparte, de que los SERES DE AMOR no nos dejan quedarnos, cuando aún no es nuestro tiempo, que si no, desde cuando…
¡yo desde cuándo, ya estuviera allá!

miércoles, 29 de julio de 2009

Más allá el Camino de Luz ( f )

Entonces doña Silveria me palmea el hombro, con energía, y me dice en forma de orden: ¡regrésate ya!
Despierto.
Siento mi cuerpo que flota en la cama.
Me siento feliz. En éxtasis.
La boca con un sabor tan dulce, tan ligerita, que me parecía que aún estaba soñando.
Me levanto de la cama, recorro la habitación a zancadas.
Pienso… ¿que me pasa?
A tan pocas horas de haber sepultado a mi amiga, a la que fue por casi 20 años como una madre, a tan pocas horas, yo estoy saltando de gozo en la habitación.
Siempre me duele algo, cuando no la cabeza, cuando no me siento cansada de los pies, cuando no la espalda.
Y en esos momentos… nada me duele, me siento ligera como una pluma.
Me siento feliz.
Le hablo a mi esposo con suavidad, hay cosas que no podemos ni debemos callar...

martes, 28 de julio de 2009

Más Allá el camino de Luz ( e )

Doña Silveria me decía, sin hablar, pudiera decirse mentalmente: regrésate, porque sino te regresas ahorita, ya no te podrás regresar.
Y yo le contesté(mental) : quiero ver otro poco más allá, e imprimí más velocidad a mi recorrido.
Mi cuerpo se llenaba más y más de un sabor dulce, más dulce que el almíbar, dulce, dulce.
Y sentía, como si una sed eterna de mi alma, se saciara al recorrer ese camino.
Como si por una eternidad de tiempo, hubiera tenido hambre, y en ese momento, estuviera saciada. Y a la vez, quería más y más recorrer ese camino de luz, de felicidad, de gozo, de dicha.
No pensaba en mi hijo tan amado, a pesar de que sólo tenía 9 años de edad, en ese tiempo.
No pensaba en mi esposo tan comprensivo y cariñoso, que Dios me ha dado.
Sólo deseaba seguir llenándome más y más del gozo pleno, del recorrer con todo mí ser, ese camino de luz, de paz; de amor infinito.

miércoles, 22 de julio de 2009

Más allá el camino de Luz ( a )





MÁS ALLÁ, EL CAMINO DE LUZ

Me acosté a dormir.
Había sido un día muy pesado y triste para todos.
Mi amiga anciana, sus restos mortales, ya estaban en su sepulcro.
Mi hijo, de 9 años, la veía como si ella fuera su abuelita.
Ella nos veía como su familia.
Por cerca de 20 años, más que una amiga, se portó con nosotros como una madre.
¡Que de atenciones nos prodigaba!
¡Con que cariño la tratábamos!
¡Aún me duele su ausencia!
Esa noche en que todo había terminado, nos acostamos a dormir.
En mi sueño, me veo descendiendo en su sepultura.
Estoy conciente de que sólo es un cadáver lo que ahí está.
¡Pero yo deseaba verla de nuevo!
En ese bajar a su sepultura, veía los ladrillos sin revocar de su bóveda, la tierra adherida a las paredes, las raicillas secas, y yo seguía bajando, buscándola, buscándola…

Portada del libro " Pueblo Viejo"

Portada del libro " Pueblo Viejo"
Laguna de Pueblo Viejo Veracruz