Ella tenía una pequeña marca en su pie izquierdo, como de una cicatrización.
A partir de esa noche, yo tengo una marca igual, en mi pié.
¿Será algo para que yo crea, para que no olvide ese camino de luz?
Duré días, en que salía a las calles, y todo me parecía tan horrible, las casas, edificios, los árboles, los seres vivos, todo sin color ni brillo.
Como si todo fuera grotesco.
Deseaba poder transmitir lo que vi en ese sueño.
Constructor de latidos ajenos
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Debí haber germinado
en el instante oblicuo,
aquel que abre sus párpados de sílex.
Para existir leyendo el humo
de bibliotecas sumergidas...
Hace 13 horas

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